Monday, August 10, 2026

RetroFlexiones: "Quien evita la vara estropea al niño"

 

Efesios 5:33-6:4

Gracias por acompañarnos aquí mientras continuamos nuestra serie de sermones sobre
"Citas y citas erróneas por las que vivimos."

"Quien evita la vara estropea al niño." – ¿Creciste tú, como yo, en una generación que creía y practicaba lo que dice este dicho? La señora Taylor, la mujer que me cuidaba mientras mis padres trabajaban, mantenía una "vara" junto a la puerta trasera para mantenernos en línea. Y, en primaria, la pala de nuestro director atendía a los alumnos infraccionados. Estas personas simplemente practicaban lo que creían que era un mandato bíblico. Hoy en día, personas bienintencionadas y fieles en nuestras iglesias incluso dirá: "Bueno, ya sabes lo que dice el Buen Libro: ‘Quien evita la vara estropea al niño’...." Pero, ¿realmente dice esto la Biblia?

¿De dónde viene esto? – Este dicho (en ingles) proviene en realidad del poema satírico Hudibras de Samuel Butler (1660s – 1670s). Butler no está hablando de crianza. Más bien, burlonamente elogia las nalgadas como una forma de fortalecer un romance. (¡Nada que se acerque a lo bíblico en su advertencia!) Pero Butler probablemente se inspiró en un versículo del libro de Proverbios, en un proverbio algo con similar:

Quienes no emplean la vara de disciplina odian a sus hijos.
    Los que en verdad aman a sus hijos se preocupan lo suficiente para disciplinarlos. (Proverbios 13:24, NTV)

Oímos algo sobre "la vara", pero las similitudes terminan ahí. ¿Cuál es el mensaje de Proverbios?

Lo que necesitamos oír y ver – Primero, el versículo nos dice que la tarea es la disciplina. Musar es la palabra hebrea aquí, y trata sobre la corrección que conduce a la madurez—a la formación moral y al desarrollo del carácter.

Luego, este pasaje nos dice que un padre amoroso quiere guiar a su hijo hacia la madurez, la formación moral y el desarrollo del carácter. Así que actuamos con amor—no con ira, no con frustración, no como alguien fuera de control.

Finalmente, llegamos al concepto de "la vara" – shevat en hebreo. Encontramos esta misma palabra en el Salmo 23, palabras que quizá reconozcas:

Aun cuando yo pase por el valle más oscuro, no temeré, porque tú estás a mi lado.
Tu vara y tu cayado me protegen y me confortan.

El shevat –la vara– es un bastón de pastor que tiene muchos usos. Si tiene un gancho en el extremo —una parte curva—, podría utilizarse para levantar una oveja atrapada en una grieta... para llevarlos a un lugar seguro. El pastor puede usar la vara para empujar a las ovejas en la dirección correcta. Si un animal salvaje amenaza a la oveja, el pastor utiliza la vara para proteger a las ovejas. Sí, la "vara y... cayado" nos “protegen y…confortan.” El pastor no usa su vara para golpear a sus ovejas.

Quien evita la vara estropea al niño--¿Es cierto?Bien, volvamos a Proverbios 13:

Quienes no emplean la vara de disciplina odian a sus hijos.
    Los que en verdad aman a sus hijos se preocupan lo suficiente para disciplinarlos.

Quienes no emplean la vara —quien no arrebata a sus hijos a un lugar seguro cuando están en un lugar peligroso, quien no empuja a sus hijos en la dirección correcta en la vida, quien no protege a sus hijos del peligro— odian a sus hijos.

Quienes aman a sus hijos son cuidadoso de disciplinarlos—de llevarlos a un lugar seguro, de empujarlos en la dirección correcta, de protegerlos de amenazas externas. Quieren enseñarlos para que maduren, desarrollen un sentido moral, que su carácter esté bien formado.

Conclusiones— "Quien evita la vara estropea al niño." Podemos dejar atrás esa idea equivocada y aferrarnos a lo que nos enseña Proverbios.

Quizá esperabas que pudiera dar una respuesta bíblica definitiva sobre si deberíamos o no dar nalgadas a nuestros hijos. Siento decepcionarle. Como padres, venimos de lugares diferentes y tenemos prácticas distintas. Sea cual sea tu práctica en casa, quiero compartir lo que he aprendido como padre y lo que he aprendido de quienes estudian nuestras prácticas:

1) Los niños diferentes responden de forma diferente a distintos tipos de entrenamiento. Lo que puede tener un efecto devastador en un niño no puede afectar a otro. Necesitamos conocer a nuestros hijos para saber qué aplicar o emplear... para guiarles hacia la madurez.

2) Los expertos dicen que el castigo físico pierde eficacia después de los siete años (7). Sea cual sea el castigo que usemos, debemos hacer lo que hacemos con amor, queriendo lo mejor para nuestros hijos.

3) Las expectativas para nuestros hijos debemos expresarse clara y repetidamente. Si un niño no sabe qué se espera, ¿qué hay que castigar? Si a un niño no se le da la oportunidad de volver a empezar la primera o dos veces, ¿cómo es eso justo o instructivo?

Si reunimos estas ideas con Proverbios 13:24, eso podría ser suficiente—si recordamos que nuestro objetivo es guiar a nuestros hijos a la madurez, si recordamos que todo lo que hacemos es hacho con amor, y si recordamos que “la vara” de las Escrituras no es “la vara”  de la casa de la señora Taylor.

Probablemente hayas oído las palabras de Hebreos: "el Señor disciplina a los que ama" (Heb. 12:6). Esa palabra griega del Nuevo Testamento para ‘disciplina’ es paideia — entrenamiento e instrucción. Dios—quizá tomando esa misma "vara"—nos salva, nos empuja y nos protege mientras nos impulsa hacia la madurez cristiana, el fundamento moral y la fortaleza de carácter.

Así que, padres, hagamos por nuestros hijos (y nietos), por nuestros "hijos de la iglesia", lo que Dios hace por nosotros: rescatarnos del peligro, empujar en la dirección correcta y proteger del peligro... que llevaba a la madurez... todo en un espíritu de amor.

Espero que nos acompañes en toda esta serie: "Citas y citas erróneas por las que vivimos."
Siguiente en la serie: "Dios nunca nos da más de lo que podemos soportar."
 

Domingo, 9 de agosto de 2026
"Quien evita la vara estropea al niño."
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